Tu presencia (Poema) Te siento en mi alma como fuego que aviva mi ser, fuego que nace y no quema, que se desea y anhela. Te siento en mi mente, cuando mi ser esta contristado, en mi corazón, cuando no hay nada que me sacie. En ese mismo momento te siento en mi piel, cuando mi cuerpo se eriza, los bellos se paralizan y las células reaccionan. Los ojos recobran vida, y el alma se inmuniza, la vida se eclosiona y entonces... su presencia te arropa. Hay plenitud y todo lo que antes oscurecía ese momento, se vuelve nada, la sangre fluye como si estuviera en su punto idóneo. La energía se vuelve oxígeno, no existe hambre, ni sueño, sólo sed; sed que sólo puede saciarse con esa presencia. Aquella presencia, fragante e incomparable, que solo él da, que solo él puede conceder, que nadie puede igualar, que nadie puede entregar, solo él, Jeh...